La banca ante el siglo XXI

38,00

Páginas
288
Año
2013
Referencia
RE117
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El sistema bancario ha jugado tradicionalmente un rol de intermediación entre los ahorradores y los inversores. Así, su papel primigenio era el de poner en contacto a los agentes con capacidad de ahorro con aquellos que lonecesitaban para llevar a cabo sus actividades de consumo y de inversión. Sin embargo,con el avance de la globalización y con la internacionalización de su actividad, añadido a las transformaciones tecnológicasa una mayor cultura bancaria de la sociedad y a los cambios en la utilización de los servicios por parte de la población, la gestiónbancaria se ha ido haciendo más compleja con el paso del tiempo.
Una de las principales causas de la crisis financiera experimentada en el mundo occidental fue la concesión explosiva de crédito generada tanto desde el lado de la oferta como desde el lado de la demanda. Así, por un lado, las entidades financieras empezaron a asumir mayores riesgos en la concesión de préstamos, puesto que, con esta estrategia, estaban consiguiendo una elevada rentabilidad y, por otro lado, los hogares y as empresas (en agregado) comenzaron a endeudarse de manera poco justificada. Este cóctel explosivo terminó por estallar en el año 2007 y ha tenido como consecuencia una crisis económica internacional de una magnitud (porintensidad y por duración) que no
se recordaba desde la Gran Depresión de la década de los treinta.
Ha sido necesaria la intervención del sector público en prácticamente todos los países para salvar a los distintos sistemas financieros, ya sea mediante la nacionalización de ciertas entidades o por medio de la recapitalización de otras. La aportación de los Estados, desde el año 2008 según un informe del Fondo Monetario Internacional, oscila desde el 3,8% del PIB, en el caso español, hasta el23,5% en el caso del Reino Unido. Pese a que la crisis financiera internacional ha afectado a prácticamente todos los países del mundo occidental, su impacto sobre el crecimiento ha sido muy asimétrico, en parte como consecuencia de las características propias decada territorio y en parte por una capacidad de financiación diferenciada de cada país. Si bien es cierto que, en España, la crisis ha tenido un efecto más negativo debido a laexcesiva dependencia del sector de la construcción, tanto directa como indirectamente (mediante la creación de puestos de trabajo en sectores muy dependientes de aquel), o al retraso en afrontar la necesaria reestructuración financiera, también es cierto que los diferentes Estados (y sus finanzas públicas) han partido de posiciones muy distintas: así, mientras países, como Alemania, pueden financiarse a precios muy bajos, el Estado, en nuestro país, ha tenido que financiarse a precios sustancialmente mayores.
El diferencial de tipos de interés que los distintos países miembros han tenido que pagar para financiar sus deudas puso en tela de juicio laestabilidad de la moneda única, lo que llevó al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a decir, en el verano de 2012, que “dentro de nuestro mandato, el BCE está dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar el euro. Créanme, serásuficiente” y ha suscitado la necesidad de avanzar en la Unión Bancaria dentro dela Unión Económica y Monetaria. Los tres pilares en los que se debe apoyar esta Unión, y sobre los que ya se están consiguiendo acuerdos, son los siguientes: (i) en primer lugar, un Mecanismo Único de Supervisión; (ii) en segundo lugar, un Mecanismo Único de Resolución y; (iii) en tercer lugar, un Fondo de Garantía de Depósitos común.
El Mecanismo Único de Supervisión, que será una realidad a partir del último trimestre de 2014, tiene como finalidad contribuir significativamente a un funcionamiento fluido de la Unión Monetaria y a la recuperación de la confianza en el sector bancario
mediante la supervisión directa de las entidades bancarias consideradas de carácter sistémico (alrededor de 130 en el conjunto de la eurozona), gracias a la creación de un organismo supranacional y a través de la supervisión conjunta con los órganos nacionales correspondientes (en el caso de nuestro país, el Banco de España) del resto de las entidades.
El Mecanismo Único de Resolución de crisis bancarias, que entrará en vigor el 1 de enero de 2015, tiene como objetivos preservar la estabilidad financiera, mantener la confianza de los ahorradores en el sistema bancario, prevenir la caída desordenada de entidades inviables, proteger a los clientes y minimizar el empleo de recursos públicos. La crisis ha mostrado la necesidad de contar con unmarco que resuelva la situación de las entidades en quiebra, que sea rápido y que tenga el menor coste posible para los contribuyentes. Tal y como señala el BCE en su Dictamen de 29 de noviembre de 2012, “debe permitirse a todas las entidades financieras que quiebren de forma ordenada protegiéndose la estabilidad del sistema financieroen su conjunto”. Para su puesta en práctica, se prevé la creación de un Fondo de Resolución común, operativo en el año 2025, que se dotará de las aportaciones de la industria, así como un orden de prelación común que genere un mecanismo de bail-in, que garantice que, en caso de resolución bancaria, se minimicen las pérdidas de los contribuyentes.
El efecto más notable de la crisis financiera internacional ha sido que los cimientos sobre los que se asentaba el sistema se han visto seriamente dañados, con consecuencias imprevisibles tanto en Europa como en Estados Unidos. La banca, tal y como se ha concebido en los últimos tiempos, difícilmente va apoder operar de la misma manera debido a que, en los próximos años, no se registrarán tasas de crecimiento como las experimentadas en los años previos a la crisis. Porotro lado, la desconfianza que se ha generado en torno al sector bancario va a originar una mayor demanda de regulación y supervisión del sistema. Por último, el desarrollo de las tecnologías de la información y de la comunicación abre nuevas posibilidades de intermediación bancaria pero también nuevos riesgos como el crecimiento de la banca en la sombra. En definitiva, el panorama del sistema bancario, tanto en nuestro país como a escala internacional, ha sufrido un proceso de cambio muy acusado a raíz de la crisis económica iniciada en 2007. Las consecuencias más visibles han sido, por una parte, una mayor concentración del sector y, por otra, una mayor regulación y supervisión de las entidades, que parece probable que sean las características que van a seguir imperando en el sector en el corto y en el medio plazo. El futuro del sistemabancarioes desafiante, pero presenta grandes oportunidades para las entidades que sean capaces de adaptarse mejor a los cambios venideros.

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