El crecimiento económico está en juego

Artículo de opinión de Almudena Semur, Coordinadora del Servicio de Estudios del IEE, en el diario El Economista, el 30 de agosto de 2016

Consciente de que no contaba con los apoyos necesarios,  el candidato a la Presidencia del Gobierno, tomó la palabra y comenzó su intervención apelando a la necesidad de tener un gobierno estable con urgencia. En efecto, las reformas  en materia económica han comenzado a dar sus frutos y la confianza en la economía española ha superado con creces la incertidumbre política durante estos últimos ocho meses. Prueba de ello es que el crecimiento de nuestra economía, a pesar de la incertidumbre, tanto interna como externa, ha seguido manteniendo su fortaleza en este segundo  trimestre de 2016, creciendo el PIB en una tasa trimestral del 0,8%, lo que avanza una tasa interanual del 3,2%. El favorable comportamiento de las exportaciones y el dinamismo del consumo de los hogares y la inversión productiva, así como la creación de empleo,  que a pesar de haberse desacelerado,  ha supuesto un aumento neto de 484.000 empleos, equivalente a tiempo completo en el último año, suponen un alivio tras la vuelta de vacaciones.

Pero nada es eterno, y tal y  como mencionó el candidato, es bueno que recordemos los nubarrones de hace cuatro años cuando estuvimos al borde del colapso con una prima de riesgo totalmente desbocada que nos llevaba a la insolvencia total. Lejos queda todo eso cuando  a día de hoy y gracias a las políticas económicas llevadas a cabo, de ser el país donde más empleo se destruía, hemos pasado a ser uno  de los países donde más empleo se crea. De ahí que un gobierno de mil colores que desmantelara las reformas estructurales llevadas a cabo especialmente las instrumentadas en el mercado de trabajo y en el sistema de pensiones  es lo que menos necesita  nuestro país al que todavía le quedan desequilibrios por corregir. De hecho, para seguir potenciando el crecimiento hay que seguir avanzando en la reforma del mercado laboral y en la del sistema de pensiones con el objeto de ser menos vulnerables a las posibles fases recesivas del ciclo que se pudieran  dar en un futuro.

En definitiva, no perdamos mas el tiempo, necesitamos un gobierno que nos de la estabilidad institucional suficiente para culminar las reformas pendientes. Nuestra credibilidad y nuestro crecimiento están en juego .