España, fin de año

Artículo de opinión de Joaquín Trigo, Director General del IEE, en El Economista, el 16 de diciembre de 2014

La previsión económica de España al cierre de 2014 considera que la variación del Producto Interior Bruto estará en entorno al 1,4%. Detrás queda el -1,2 de 2013 y por delante un 2,5% para 2015. Dada la situación del conjunto de la UE, este hecho es relevante, porque se va a acabar con la reducción del consumo de los hogares y con la del consumo público. Por otra parte, la exportación de bienes y servicios que en 2013 fue de 4,3% se mantendrá el presente año y en 2015 subiría a 5,0%.

El hecho de exportar más de lo que se importa es un hito que se acompaña de otro con la creación de nuevas empresas en otros países de la UE, pero también con otras compañías que están en las Américas, Asia, África y las antípodas. Esto aporta una nueva visión de la economía española, donde grandes empresas y pymes se mueven como en casa, mientras que las tres cuartas partes de los coches que se fabrican en España se venden en el extranjero. Por otra parte, la creación de empleo y el crecimiento del PIB mejoran las previsiones, hasta el punto de que es el país del área euro que más ha crecido en los trimestres centrales del año.

Las exportaciones crecieron un 3,5% aún cuando el entorno exterior era poco favorable. La explicación del porqué está en que cuando las ventas en el interior caían, las empresas buscaron el medio de vender en el exterior y en este año se espera que crezcan un 4,3% y un 5,8% las importaciones, en parte gracias a la rebaja de precios en importaciones necesarias.

Las perspectivas para 2015 han mejorado gracias a una conjunción creada por la esperada rebaja de impuestos, la caída del precio del petróleo y el descenso de los tipos de interés. Esto aumenta la renta de las familias, rebaja el coste energético para las empresas y familias y con todo, el déficit comercial se reduce. En esta situación es fácil que aumente la contratación laboral, tanto para el empleo temporal como para el indefinido, que es el que da seguridad.

Para consolidar la salida de la crisis se requieren dos elementos. El primer es que la banca tenga medios financieros con los que pueda acompañar a las empresas en su expansión y también que el coste sea asequible, lo que ahora es posible. El segundo requiere que los medios financieros se canalicen hacia las empresas solventes, lo que puede hacer la banca. Por el contrario, la financiación de los entes públicos debería ser atendida por sus propios medios o por instancias superiores. El endeudamiento de las Administraciones Públicas sigue en ascenso, sin aportaciones relevantes y mermando el crecimiento del país.

España es la segunda economía del mundo más endeudada frente al exterior. Una parte de esa deuda se asignó al sector público y sigue aumentando.

Por otra parte, la inversión en construcción aumentó un 0,6% durante dos trimestres seguidos, tras seis años de retrocesos continuos. Las ventas de viviendas y sus precios siguen aumentando.

El empleo aumentó un 0,4% en el tercer trimestre según la Encuesta de Población Activa y un 0,5% medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo. En lapso de tiempo, desde el último trimestre de 2013, la ocupación ha aumentado un 1,6%, esto es, unas 270.000 personas en tiempo desestacionalizado. Es importante resaltar que este empleo es a tiempo completo. Para el conjunto 2014 se espera un empleo de un 0,8%.

La UE ha reconocido el logro. En Europa, sólo Alemania vende en el extranjero más que España. ¡Qué siga!