Los obstáculos de la recuperación

Artículo de opinión de Joaquín Trigo, Director General del IEE, en El Economista, el 31 de octubre de 2014

El impacto de la crisis que se da en buena parte de la UE. y en España no solo no ha terminado sino que muestra nuevos focos. En el empleo continúa manteniéndose en todas las Autonomías con una gran desigualdad. En España, hace 10 años, en el primer cuarto del año 2004 la tasa de paro era del 11,50%. En 2007 ese paro bajó hasta el 8,26% y desde ahí, se dieron altibajos al alza que llegaron al 26,94% en el 2013 en que se cambia la tendencia y que, en el tercer cuarto de 2014, está en el 23,17%. Conseguir esta módica reducción ha sido complicado, difícil, muy desigual y al que todavía queda mucho por hacer, especialmente en las nuevas condiciones, entre las que se encuentran las pérdidas en el crecimiento económico de Alemania, Italia y Francia.

Esta nueva circunstancia se acompaña de ayudas monetarias, tal como viene sucediendo, pero ahora aumentan las dificultades en forma de más presión en las ventas orientadas a España y la reducción de compras en España. Por otra parte, en España están aumentando los problemas generados por las tramas de corrupción en diversas Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, que dan una pésima imagen del país. Así, datos como la reducción del déficit del Estado en los primeros nueve meses del año, en los que en comparación con el mismo periodo del año pasado, el déficit disminuyó un 9,3%, pueden pasar desapercibidos. Por otra parte, a finales de Agosto de 2014, todas las Comunidades Autónomas tenían necesidad de financiación ascendiendo el importe para el conjunto de todas en +10.792 millones de euros, que equivalen al 1,01% del PIB. En el año anterior (2013) había tres Comunidades que no tenían necesidad de financiación y la demanda del conjunto estaba en el -0,78% del PIB.

El aumento del paro desde el inicio de la crisis en cada Comunidad podría considerarse como un indicador del dolor y las pérdidas de cada una. Para eso se puede proceder a valorar el paro relativo soportado de cada una en, el mismo lapso de tiempo. El cotejo entre el paro en 2.002 y 2.014 ubica en primer lugar, en cuanto a la multiplicación de su paro laboral, a Aragón, que lo multiplica por 3,19 siguen Canarias y Castilla la Mancha con 3,02, La Rioja con 2.35, Valencia con 2,27. Con 2,26 están Navarra, Madrid y Baleares y, con 2,5 Murcia. Al margen quedan en otro ámbito Ceuta que multiplica por cuatro y Melilla, que lo eleva hasta el 11,53 y el resto queda por debajo en cuanto a la cuota relativa de paro, aunque el número de los afectados es alto puede ser más alto.

La pérdida de empleo conlleva la de ingresos, de modo que las Comunidades con más paro, son las que tienen más dificultades para atender a sus necesidades, lo que, en parte, podría haber sido subsanado -hasta cierto punto- con lo que pudiere haber sido previsto de antemano con las aportaciones del resto o con ayudas de la U. E., aunque no plenamente.

Ante estas circunstancias, el modo de encarar la salida es clave. Una de las salidas, válidas para toda España, ha sido la tarifa plana de 100 euros, que en el 15 de agosto ya había incentivado más de 111.000 contratos indefinidos. En la misma orientación la tarifa plana de 50 euros, también a mediados de agosto, había permitido que se hubieran dado de alto 267.000 nuevos autónomos. Asimismo, sería conveniente reducir el número de ayuntamientos de modo que tengan más ligereza y capacidad para atender a los ciudadanos, como está haciendo Alemania, con lo que sería más fluida la relación de estos entes con las Comunidades Autónomas. También sería recomendable reducir el número de ediles y, en general, atender a que las empresas que tienen estén tuteladas desde Hacienda.

La aportación de la UE y la de las empresas foráneas es muy importante, por lo que merecen ser buscadas. Si lo que se ve y oye sobre el país es corrupción e insumisión, difícilmente se puede contar con ayuda exterior, incluso si se hace lo correcto, el tiempo que se requiere para olvidar las malas pautas es muy largo