El IEE cree que son unos Presupuestos realistas, con un objetivo alcanzable

  • Los PGE-2015 son realistas e incluso prudentes.
  • Los gastos están en algunos casos sobrestimados.
  • La mejoría del empleo provocará un aumento en el consumo.
  • Es probable que se cumpla el objetivo del déficit.

 

Madrid, 20 de octubre de 2014. El Instituto de Estudios Económicos ha presentado la Nota de Opinión sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2015. José Luis Feito, Presidente del IEE, ha señalado que las previsiones contenidas en el cuadro macroeconómico de los PGE-2015 son realistas, e incluso podría decirse que prudentes, y se encuentran en línea con las manejadas por el consenso de los analistas. Esto supone un buen punto de partida de cara a la credibilidad de las mismas.

El comportamiento del empleo ha sorprendido positivamente, en gran medida gracias a la reforma laboral, produciendo un inesperado dinamismo en el consumo. También es de destacar que ha comenzado a fluir el crédito para las familias y para las empresas. Estos factores están ayudando a que la economía española se encuentre claramente en una senda de recuperación. Los indicadores disponibles del tercer trimestre apuntan a una ralentización en el ritmo de crecimiento durante dicho periodo, probablemente de carácter transitorio, salvo que la economía europea, que constituye en estos momentos el principal motivo de preocupación, recaiga de nuevo en la recesión. Aún así, se espera que el crecimiento económico en nuestro país se acelere el próximo año.

Partida de gastos

Los gastos comprometidos más importantes, sobre los cuales el Gobierno no tiene capacidad de decisión, están calculados de forma prudente, incluso sobrestimados en algunos casos. Los gastos sobre los que sí existe capacidad de disposición aumentan siguiendo un esquema adecuado, ya que el crecimiento se concentra, sobre todo, en la inversión pública.

Las transferencias corrientes de los Presupuestos consolidados, se estima que ascenderán a casi 231.600 millones de euros. El más relevante es el gasto en pensiones, dotado de 131.600 millones, cifra razonablemente calculada. Otra partida importante es la de prestaciones por desempleo, que está sobrestimada, al igual que la partida consignada para el pago de intereses de la deuda. Con estos datos, se puede decir que son unos Presupuestos alcanzables y que, incluso, se han calculado con holgura.

Pero todavía hay muchas posibilidades de ahorro por la vía de la mejora de la eficiencia de la Administración Pública, más allá del Plan CORA, que se deberían explorar, como son el potencial de ahorro que encierra la vía de las reformas organizativas y regulatorias, replantearse muchos programas de gasto y reformularse algunas prestaciones sociales.

Ingresos

La previsión sobre ingresos indica un crecimiento de la recaudación impositiva del Estado y de la Seguridad Social un 5,4% superior respecto al año anterior, atendiendo al avance de la liquidación hasta alcanzar los 186.112 millones de euros, debido al proceso de crecimiento económico en el que España está inmersa, que tiene efectos sobre el mercado de trabajo. El incremento de la base imponible de los impuestos directos es consecuencia inmediata de la mejora en la situación de la economía española, del mercado de trabajo, por el número de declarantes de IRPF y de las mejores perspectivas empresariales, que implica una mejora en la recaudación en el Impuesto sobre Sociedades (IS).

Al mismo tiempo, el incremento de la base imponible de los impuestos indirectos se produce como consecuencia colateral de la mejora en el mercado de trabajo, pues provoca un aumento en el consumo privado nacional derivado de una mayor renta disponible en los hogares en su conjunto. Además, la reforma fiscal aprobada conseguirá incrementar la renta disponible de los hogares y acercar el tipo nominal y el tipo marginal en el IS.

Deuda Pública

La evolución de los gastos y de los ingresos hace probable el cumplimiento del objetivo de déficit del 4,2% para el próximo año. Sin embargo, el proceso de consolidación fiscal será asimétrico, en el sentido de que serán la Administración de la Seguridad Social y las Comunidades Autónomas quienes, en términos porcentuales, reduzcan más su nivel de déficit. Uno de los grandes problemas a los que se sigue enfrentando nuestra economía es el excesivo nivel de deuda pública, que se espera que supere el 101% del PIB en los dos próximos años. No es posible un crecimiento sostenible en el tiempo si no se inicia un proceso de desapalancamiento del Sector Público hasta acercarlo al 60% del PIB, nivel obligado en la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

Existen pocas dudas de que se acabará cumpliendo con el objetivo del déficit. El IEE opina que, ante la posibilidad de que se presenten imprevistos en este Presupuesto o en los venideros, los PGE deberían incorporar un detalle de partidas de ajuste y la prioridad entre ellas. Así, en caso de que se produjera cualquier desviación imprevista en el déficit, las partidas menos prioritarias se suprimirían de forma automática, evitando desviaciones de la previsión inicial por la vía del gasto sin tener que recurrir a subidas impositivas, que aumentan la presión fiscal y merman la recuperación económica, como ya ha ocurrido en anteriores períodos presupuestarios. En este sentido, el IEE considera positiva la creación de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), mediante la Ley Orgánica 6/2013, que tiene por objetivo velar por el estricto cumplimiento de los principios de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera mediante la evaluación continua del ciclo presupuestario, del endeudamiento público, y el análisis de las previsiones económicas del Gobierno.


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