Europa no está para tonterias

Artículo de opinión de Almudena Semur, Coordinadora del Servicio de Estudios del IEE, en El Economista, el 31 de mayo de 2014.

 
Gracias a los ajustes y a las reformas, la recesión va expulsando todo el veneno que llevaba dentro, lo que lleva a que tímidamente y sin gritar podamos afirmar que se confirma un cambio de tendencia tanto en nuestro país como en el resto de la Eurozona. En el caso de nuestro país, llevábamos tres trimestres de crecimientos positivos, hecho que consolida la sostenibilidad de la recuperación, aunque más de uno pueda hacer paralelismos y recordar lo que ocurrió en el año 2010. La diferencia es que entonces, el escenario era bien distinto El euro estaba altamente cuestionado. Y además, cometimos el gran error de endeudarnos en euros pensando que nos endeudábamos en pesetas. En aquel entonces teníamos un sector financiero altamente tocado y hundido, y a pesar de que lo sabían en todas partes, excepto en España, claro. Se tardo en actuar. Ahora por el contrario, gracias a la reforma financiera, el sector se ha saneado a la vez que se prepara para pasar su puesta de largo en octubre de 2014. Volviendo al año 2010, todavía es bueno recordar que aquí en nuestro país con contracciones de PIB, y con un alto nivel de desempleo, los salarios seguían subiendo al 3,7% y la inflación llegaba a cerca del 4%. Lo que dicho de paso hacia que perdiéramos poder adquisitivo. Hoy la situación ha cambiado en nuestro país. La reforma laboral y la moderación salarial están ayudando a transformar la destrucción de empleo en creación de empleo, aunque todavía no sea el suficiente. En cuanto a la baja inflación que tenemos como consecuencia de devaluación interna. Muchas son las voces que se alzan atemorizadas, aunque dicho sea de paso, todavía no conozco a ninguna ama de casa que se queje por el hecho de que no suban los precios de la cesta de la compra.

Los ajustes y reformas a pesar de que han dado sus frutos de una manera dispar en la Unión Europea al encontrarnos con una Francia estancada por la tibieza con que ha aplicado las reformas, y una Italia cuya inestabilidad política le lastra crecimiento al grito de “Eso de ahorrar era ayer”. De lo que no cabe duda es que la fatiga de la población ha castigado en las urnas en las recientes elecciones al parlamento europeo a casi todos los gobiernos reformistas. El auge de nuevas fuerzas que no dudan en propagar. El ahorro se ha acabado. Hay subir el salario, o el adiós a las reformas, no hacen otra cosa que poner palos en las ruedas a la incipiente recuperación. Decir todas las tonterías posibles, se manifestaran bien pronto tal y como son, en simples tonterías. De ahí que no me preocupe lo más mínimo el nuevo escenario europeo ya que imperara la cordura. Socialdemócratas, conservadores y liberales estrecharan sus lazos para continuar con el proceso de reformas que nos ha hecho salir de la recesión.