El IEE ha presentado «La cuestión catalana II. Balanzas fiscales y trato fiscal de Cataluña»

Madrid, 30 de abril de 2014. El Presidente del Instituto de Estudios Económicos, José Luis Feito, ha presentado “La Cuestión Catalana II. Balanzas Fiscales y Tratamiento Fiscal de Cataluña”, estudio elaborado por Ángel de la Fuente (investigador del Instituto de Análisis Económico, CSIC) y Clemente Polo (Catedrático de Fundamentos del Análisis Económico, Universidad Autónoma de Barcelona.)

Ángel de la Fuente examina de manera crítica la tesis nacionalista del maltrato fiscal apoyándose en datos contrastados y en comparaciones con otros territorios tanto españoles como de otros países. El análisis se centra en las dos cuestiones: la financiación del Gobierno regional catalán y el saldo fiscal de la Comunidad Autónoma. Su conclusión es que las quejas nacionalistas no están bien fundamentadas.

Con las cifras en la mano, Cataluña no está especialmente maltratada en términos de su financiación regional, sino que se sitúa prácticamente en la media, que es donde deberían estar todas las regiones sobre la base del principio de igualdad que consagra nuestra Constitución. A pesar de que los datos no evidencian indicios del maltrato, sí revelan una distribución cuestionable de los recursos entre las distintas Autonomías caracterizada por una elevada desigualdad y un alto grado de arbitrariedad. En esto, la situación española no es muy distinta de la alemana, donde existen problemas similares y donde las regiones con niveles de renta relativa similares a la de Cataluña también presentan niveles de financiación ligeramente por debajo del promedio nacional.

En cuanto a la balanza fiscal catalana, para el autor la existencia de un saldo fiscal deficitario en un territorio de renta elevada no resulta en absoluto sorprendente y no puede considerarse evidencia de un trato discriminatorio. Cuando el saldo fiscal catalán se compara con los existentes en otras regiones con similares niveles de renta relativa, tanto en España como en otros países avanzados para los que existen datos comparables (Italia, Gran Bretaña, Australia y Canadá), la situación de Cataluña no llama en absoluto la atención. Es cierto que la región no disfruta de la privilegiada situación de territorios como las comunidades forales españolas o algunas regiones especiales italianas, pero la ausencia de privilegios difícilmente constituye evidencia de maltrato.

Clemente Polo por su parte analiza el argumentario económico que los soberanistas han presentado para convencer a los ciudadanos de los importantes beneficios económicos que obtendrían si Cataluña se independizara de España, argumentos que, para el autor, no resisten un análisis riguroso al plantear en escenarios inverosímiles que dan por sentado que el nuevo Estado catalán seguirá en la UE y en la eurozona. La evidencia empírica de los casos de desintegración de algunos Estados en el este de Europa indica que la caída de los intercambios oscila entre el 35% y el 50%, incluso cuando la desmembración se produjo de mutuo acuerdo. Además, ignoran que la salida de la UE afectará negativamente no solo a las exportaciones a España sino también al resto de los socios europeos.

Polo también pone en tela de juicio el presunto déficit de la balanza fiscal de Cataluña, cuantificado en 16.400 millones. Los cálculos que presenta, incluso sin modificar los arbitrarios criterios de imputación utilizados, reducen los porcentajes sobre el PIB al 4,35% y al 4,13%, respectivamente, esto es, a menos de la mitad de las cifras publicadas y publicitadas por el Gobierno catalán.

Además cuestiona el hecho de que el nuevo Estado catalán pueda mantener el euro. Para el autor, si Cataluña se independiza quedará fuera de la eurozona. Tampoco hay que descartar movimientos de capitales que buscarían la seguridad que ofrecen las entidades financieras localizadas en la eurozona. Finalmente, hay una probabilidad elevada de que Cataluña acabe imponiendo controles a los movimientos de capital y se vea obligada a introducir una moneda propia con un valor muy inferior al euro.

En el acto también ha participado Guillem López Casasnovas. Por su parte, él señaló que fue crítico con el último acuerdo de financiación autonómica y que vive con preocupación el proceso catalán. Los dos pierden si no se configura un encaje pactado o un reencaje.

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