Menos impuestos y mucho más bajos

Entrevista realizada a Almudena Semur, coordinadora del Servicio de Estudios, el 12 de mayo en el suplemento «Mercados», de El Mundo

 

1. ¿Hay que modificar los impuestos que gravan el trabajo (Tributación por Módulos, IRPF, Sociedades, cotizaciones)?
Necesitamos una reforma fiscal adaptada a la estructura territorial y que, a su vez, sirva como elemento dinamizador de la economía española. La pérdida de peso de la Administración Central en los ingresos públicos nos ha convertido en un Estado cuasi federal carente de la necesaria coordinación entre las distintas haciendas que conviven en él.

2. ¿Hay que modificar los impuestos que gravan ahorro y consumo (IVA, indirectos, especiales, Patrimonio, dividendos)?
El margen de maniobra que nos ha dado la UE para la reducción del déficit puede servir para ir avanzando hacia un marco fiscal en el que disminuyan los tipos marginales de renta y Sociedades, compensando esta disminución con la eliminación de determinadas deducciones. O también se podría elevar la imposición indirecta, ya que hay margen para subir el tipo reducido y superreducido del Impuesto sobre el Valor Añadido. Nuestro país es el quinto de la UE que más grava la renta personal, con un tipo impositivo máximo del 52% siendo superado por Suecia (56,6%), Dinamarca (55,6%), Bélgica (53,7%) y Portugal (53%). En
cuanto al tipo de gravamen del Impuesto sobre Sociedades, ocupamos el cuarto lugar en la UE como país que más grava. Un tipo impositivo más bajo ayudaría a nuestras empresas y resultaría atractivo para los potenciales inversores extranjeros.

3. ¿Hay que modificar la actual estructura impositiva y crear algún nuevo tipo de gravamen, impuesto, tributo o tasa?
La reforma fiscal debería adaptarse a las peculiaridades de las transacciones comerciales electrónicas, ya que los sistemas tributarios fueron diseñados con anterioridad al desarrollo y expansión del comercio electrónico.