La formación profesional dual de Alemania, un buen ejemplo de preparación para el empleo

El Foro Económico Mundial acaba de publicar, en cooperación con Roland Berger Strategy Consultants, un informe titulado “Restaurar la competitividad de Europa” (Rebuilding Europe´s Competitiveness). En él se afirma, entre otros, que “un sistema de educación y formación que funcione bien es fundamental para las economías impulsadas por el conocimiento y para un eficaz funcionamiento de los mercados laborales”. El informe recalca que la adecuada cualificación de la mano de obra y su capacidad de adaptación a los cambios son esenciales para fortalecer la competitividad de una economía.

El sistema de formación profesional dual de Alemania –que también goza de tradición en otros países de habla alemana- ha demostrado ser una excelente combinación entre aprendizaje teórico y formación práctica en el puesto de trabajo y es, a su vez, un ejemplo de buena colaboración entre el sector público y el privado. La formación profesional dual ofrece la posibilidad de aprendizaje de más de 300 oficios en todos los sectores de la economía: industria, servicios y agricultura. Por supuesto, los oficios se van adaptando a los nuevos desarrollos que se han producido durante los últimos años integrando, entre otros, las nuevas tecnologías de la información. Casi un 60% de los jóvenes alemanes cursan una formación profesional después de haber finalizado la escuela, sin que ello implique una renuncia a un posterior estudio universitario. La formación profesional es para muchos sólo el inicio de un sistema de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

La formación dual alemana se basa en una estrecha colaboración entre el sector privado y público que redunda en beneficio mutuo. El sector público asume el coste de la educación –a tiempo parcial- en las escuelas de formación profesional, mientras que las empresas soportan el coste de la formación en el puesto de trabajo y pagan al aprendiz un salario. Las empresas alemanas saben que el sistema dual les permitirá contar en el futuro con una mano de obra cualificada y ajustada a sus necesidades, motivo por el cual están dispuestos a asumir los costes.

La formación en la empresa tiene, además, la ventaja de crear una relación estrecha entre el aprendiz y sus formadores. De hecho, la mayoría de los aprendices pasan a integrarse, una vez formados, en la empresa en la que han realizado sus prácticas. Durante el periodo de prácticas, el aprendiz tiene ocasión de conocer asimismo la realidad de una empresa de primera mano, entenderá mejor el papel del empresario y estará así en condiciones de aportar, más adelante, sus ideas y sugerencias.

La combinación de teoría y práctica es la fortaleza del sistema de formación profesional dual alemán y permite lograr una buena transición entre escuela y trabajo. La formación dual sin duda contribuye a que Alemania tenga una baja tasa de desempleo juvenil y una baja proporción de personas sin cualificación.


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