Los problemas hacen cola

Artículo de Joaquín Trigo, Director General del IEE, publicado el 28 de marzo en El Periódico de Catalunya

 

Los gobiernos españoles del último quinquenio han tenido trabajo, pero no siempre lo han llevado a cabo. A medida que se consolidaba la UE aparecían aspectos que se solventaban de modo diferente, p. e. la transposición de normativas, que se asumían porque obligaba a todos los países y facilitaban las relaciones económicas. Sin embargo, en España, esas normativas se difuminan al pasar por algunas Comunidades Autónomas, de manera que los horarios de cierre y apertura del comercio son diferentes y también difieren las pautas de autorización y otros aspectos. Las autorizaciones y requisitos para los mataderos y muchas otras cosas cambian de una a otra. Incluso la responsabilidad de las empresas difiere según áreas, pues está reglada en Extremadura y la C. Valenciana, pero no en otras.

 

Las Administraciones públicas suelen crecer cuando el país se hace más rico y puede pagar más prestaciones. Sin embargo, en el conjunto español, desde 2006 a 2011 se dieron pautas desiguales, de forma que el total de personas ocupadas en el sector privado se redujo, según datos del Instituto Nacional de Estadística, en 495,8 miles de personas y las empresas públicas perdieron veinte mil empleos mientras que, las administraciones públicas, aumentaban sus efectivos en 18,5 mil personas.

 

La lógica española ha sido la opuesta a la habitual y frena el retorno a la normalidad. En el último año con datos completos, 2011, el grupo que, entre los no asalariados, perdió más personas fue el de empleadores, con una caída del 8,3%. Las empresas que sufren los efectos de una crisis prolongada acaban por buscar un proceso concursal que les permita un acuerdo con los acreedores o, al menos, liquidar ordenadamente. En 2011 el número total de deudores concursados fue de 6.755 de los que 1.507, el 22,3% del total correspondía a Catalunya y, con ello también la correspondiente tasa de paso.

 

Las diferencias entre CC. AA. son importantes al alza y la baja. Así, en Extremadura, según el Boletín Estadístico del MAP, el porcentaje del personal al servicio de AA. PP. en 2010, era el 8,82% y  en Andalucía el 6,2% mientras en Cataluña estaba en el 4,6%. Si se considera el paro juvenil y el femenino, con datos del INE (2011), las tasas de paro juvenil y femenina eran de 50,9% y 26,3% en Extremadura. Se llegaba al 54,4% y al 30,7% en Andalucía. Por otra parte, esos datos eran, respectivamente, en Cataluña el 44,1% y 17,3%, con cuota de personal al servicio de las CC. AA. del 4,16%, todos lejos de Navarra (29,4% y 12,4%) con una cuota de personal al servicios de las AA. PP. del 5,56%. La deuda viva, la emisión de normas, la presión fiscal … determinarán la recuperación de caa una.