El IEE y Sanromán presentan «Los nuevos retos de la Formación Professional»

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Titulo: Los nuevos retos de la Formación Profesional.
Autores: VV. AA.
Edición: Instituto de Estudios Económicos
Colección: Revista del IEE Nº. 2/2009
Nº Páginas: 320
Precio: 32 €

 

 

NuevosRetosFormProfesional

Valencia, 31 de mayo de 2010. El IEE y SanRomán han presentado hoy en la sede de la CEV en Valencia el número 2 de la Revista del IEE, titulada Los nuevos retos de la Formación Profesional. La mesa ha estado formada por D. José Vicente González, Presidente de Confederación Empresarial Valenciana, D. José Antonio Fernández Ramos, Presidente de SANROMÁN, y D. Juan E. Iranzo, Director General del IEE. El estudio, compuesto por tres amplias partes, nos presenta la correlación que existe entre el crecimiento económico y el capital humano, que convierte a la educación en un instrumento fundamental para dotar al factor trabajo de las habilidades y de las capacidades necesarias para el desarrollo eficiente de la actividad productiva y para la adaptación a los cambios permanentes que exige la globalización y la proliferación de las nuevas tecnologías.

De este modo, tras una educación inicial, que debería ser considerada como una inversión para las empresas, una Formación Profesional específica favorecerá la retención del trabajador en la empresa, además de incentivar a la misma a financiar tal inversión, puesto que se beneficiará

de los rendimientos del empleado. Por lo tanto, esa formación también repercutirá positivamente en la empresa.

 

Uno de los principales problemas que condicionan las decisiones sobre el nivel óptimo de inversión en Formación de las organizaciones es la dificultad que supone aislar de otros factores el rendimiento derivado de la misma, lo que condiciona el análisis coste-beneficio. Hay que tener en cuenta el tamaño de la organización, la orientación estratégica, la cultura organizativa, ciertas políticas de dirección de recursos humanos, la disponibilidad de recursos tanto humanos como materiales, temporales y financieros, y el mercado laboral. En el proceso de transformación, las organizaciones deberán evaluar las necesidades de Formación y establecer qué objetivos se pretenden alcanzar con la misma en términos pedagógicos, operativos y de resultados e implementar la Formación. También se debe analizar el resultado del proceso formativo en términos de eficacia, adaptabilidad, coherencia y eficiencia. Pero los beneficios de la Formación no son exclusivos de las empresas. Las organizaciones optimizarán sus resultados como consecuencia de las mejoras de competitividad derivadas de la diferenciación. Por su parte, los empleados formados se verán recompensados con incrementos salariales y con un aumento de la empleabilid

ad, lo que mejorará su satisfacción personal.

La Formación Continua se ha incorporado a la política estratégica de las empresas, las cuales tendrán que ofrecer oportunidades de aprendizaje y de formación adaptadas a grupos destinatarios en diversas etapas de sus vidas, ya que corren el riesgo de ver sus cualificaciones obsoletas por un proceso de cambio rápido. Pero el éxito de la Formación Profesional estriba en la capacidad de ésta para responder a necesidades y objetivos concretos, por ello debería ser personal y diferenciada, continua, práctica y eficiente en términos de coste-eficacia.

En esta Revista, se pone de manifiesto que en España se registra un elevado nivel de sobre- educación universitaria, así como un lamentable déficit de individuos con Formación Profesional cualificada. La evolución comparada del stock de capital humano en España muestra diferencias significativas con otros países europeos, puesto que se detecta un importante nivel de fracaso escolar, altas tasas de abandono escolar y un importante déficit de titulados en Formación Profesional, localizándose aquí nuestra principal brecha educativa. Tradicionalmente en España se ha considerado a la Formación Profesional de forma equivocada y peyorativa. En cambio, hoy en día, la Formación Profesional constituye una herramienta fundamental para el desarrollo productivo, pues dota a la fuerza laboral de una serie de conocimientos técnicos y especializados en distintas áreas que repercuten en el valor añadido de la empresa. Actualmente, la escasez de este tipo de trabajadores ha puesto de manifiesto la importancia de reforzar el sistema educativo en esta área y cuestionarse la adaptabilidad de los planes formativos actuales a las necesidades de las empresas. La desfavorable coyuntura que estamos sufriendo en estos momentos se evidencia en el mercado de trabajo con una tendencia ascendente de la tasa de desempleo y por las perspectivas de fuerte incremento de la misma en los próximos años. Sin embargo, los titulados en las especialidades de Formación Profesional disponen de mayores capacidades para afrontar el futuro, ya que este colectivo tiene mayor accesibilidad al empleo.

La evolución de la demanda educativa española de los últimos años permite observar la tendencia hacia el Bachillerato en detrimento de la Formación Profesional, lo que ha provocado la escasez de profesionales en el mercado de trabajo. El dinamismo de la economía actual requiere sistemas educativos flexibles y eficientes, por lo que han de estar integrados plenamente en el sistema productivo. La opción por los estudios de Formación Profesional en España sigue siendo minoritaria respecto al Bachillerato, lo que representa un desequilibrio en la demanda que nos aleja del modelo europeo de enseñanza secundaria. Los buenos resultados obtenidos por la Formación Profesional reglada, en términos de inserción laboral, es un argumento lo suficientemente sólido como para avalar medidas de políticas educativas que contribuyan a impulsar su desarrollo.