Historia

El Instituto de Estudios Económicos fue fundado el 9 de mayo de 1979 por un grupo de destacados empresarios españoles para promover, realizar y difundir trabajos e investigaciones sobre materias económicas y sociales, en especial las que afectan a España con objeto de impulsar a la empresa privada y al mercado como mecanismo eficiente de creación y asignación de recursos.

El IEE nació, pues, como una Asociación con tres finalidades fundamentales: el análisis de los grandes asuntos de carácter económico y social; la creación y difusión de líneas de pensamiento que orienten, y en su caso modifiquen, la opinión pública dominante sobre cuestiones económicas y sociales; y por último, la formación de empresarios y dirigentes empresariales en el ámbito de la economía libre de mercado, con especial atención al caso concreto español.

Estos fines, que han guiado desde el primer momento la trayectoria del IEE, se inscriben dentro del marco de la libertad de empresa en el seno de una economía de mercado, tal y como señala la Constitución Española.

El IEE se ha convertido en uno de los principales centros de pensamiento de nuestro país con el compromiso de continuar una trayectoria de alto componente intelectual en el campo económico, potenciando los medios y recursos con los que el IEE desarrolla su actividad al servicio de la realidad económica y social, en la que el empresario es su principal protagonista y motor destacado. Pero la tarea realizada siendo vigente debe ser completada utilizando nuevos medios a la vista de la difícil situación socioeconómica de España dando primacía al mercado sobre el Estado y aportando y divulgando iniciativas para destacar la figura del empresario necesitado de un mayor reconocimiento social en su condición de sostén de nuestro modelo.

Desde su fundación ha servido como elemento generador de ideas y propuestas en materia económica, en estrecha conexión con el movimiento empresarial español que, en el lejano 1979 fue destacado actor de su puesta en marcha, a la vista de la urgente necesidad de racionalizar el debate económico con aportación rigurosa de ideas de expertos españoles y recogiendo de los principales países occidentales aquellos principios de economía liberal que han posibilitado su progreso y bienestar económicos. Un trabajo constante, que animó a los fundadores empresarios a difundir sus pensamientos a los distintos sectores de la opinión pública de nuestro país. Éste ha sido el eje del IEE, en el que ha contado con distinguidos empresarios en su presidencia y apoyo sistemático y de un equipo técnico altamente cualificación en el que han destacado sus cuatro directores, Víctor Mendoza, prematuramente desaparecido, después Juan E. Iranzo, desde 1995 hasta abril de 2011,  Joaquín Trigo, desde 2011 hasta septiembre de 2015, y en la actualidad José Luis Feito Higueruela. A ellos hay que añadir el trabajo de los distintos departamentos en que se estructura el Instituto y del personal administrativo que, día a día, realiza su trabajo al servicio del proyecto.

La obra también ha contado con un elenco de colaboradores externos, cerca de 700, en los distintos trabajos y proyectos abordados que, desde fuera, han sido piezas claves de aportar ideas y de su buena ejecución. Muchos de ellos han formado parte, en algunas etapas, de la plantilla del IEE pero han sido llamados a otras responsabilidades en la vida política o empresarial, si bien en sus currícula aparece con destacado orgullo la relación habida con el Instituto. Nuestro compromiso de gratitud alcanza a este grupo ideológico de los que “están sin estar”.

Tres empresarios merecen ser destacados en esta larga etapa, dos desaparecidos, como son Carlos Ferrer y José María Cuevas, que desde CEOE han asumido y favorecido del proyecto de nuestra entidad de defensa de principios, que complementa la defensa de intereses de su organización, a los que hay que añadir la figura de Arturo Gil, Vicepresidente de CEOE y destacado empresario del sector de la alimentación, que ha sido nuestro Presidente desde 1983 hasta el año 2009. Desde finales de dicho año, José Luis Feito Higueruela preside el Instituto, con un importante currículum personal y profesional, etapa que pretende abrir nuevos cauces para una mejor comprensión en la sociedad del papel del empresario y la empresa privada, utilizando los medios tecnológicos existentes para conseguir una mayor difusión de nuestras ideas traducidas en investigaciones y presencia en medios de comunicación y en todos los sectores de la sociedad.

En este campo de rico aporte técnico-económico destacamos también al desaparecido Eugenio Domingo, tándem de los primeros años en los que el rigor jurídico y el económico se han conjuntado en una simbiosis perfecta, que acuñó la feliz denominación de “la lluvia fina” de ideas que ha promovido el IEE, de la que se han hecho amplio eco los medios de comunicación, siempre próximos a nuestra llamada haciendo de trasmisores ante la sociedad de nuestro trabajo, que ha sido acogida por nuestros legisladores en muchos casos.

También destacamos que nos hemos visto recompensados, entre otros, con el Premio de Economía de Castilla y León Infanta Cristina en la convocatoria del año 2000, por nuestra labor continuada de estudio e investigación de la economía española, así como de otras distinciones en materia de investigación tributaria.