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06/07/2026

La tributación del ahorro financiero en España Situación actual y propuestas de mejora y reforma

Noticias del IEE
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  • El informe elaborado por el IEE y EFPA España señala que el ahorro es esencial para la economía, al contribuir como fuente de financiación para la inversión y construir un respaldo económico para los hogares ante la incertidumbre. Un marco tributario desfavorable desincentiva la acumulación de patrimonio y dificulta la canalización del ahorro hacia usos productivos. El marco fiscal debe ser neutral, coherente y estable a largo plazo.
  • El ahorro financiero en España soporta una tributación efectiva del 22% de su rentabilidad, muy por encima del 14% de la media de la Unión Europea.
  • En el caso de las ganancias de capital sobre los productos financieros el problema es mayor, ya que el tipo marginal máximo es del 30% en España, frente al 18% de media en la Unión Europea.
  • La tributación conjunta de los beneficios empresariales que soportan en el impuesto sobre sociedades y como dividendos en el impuesto sobre la renta en el momento de su reparto llega hasta el 47,5% en España frente al 38,8% de la media de la Unión Europea.
  • La encuesta realizada a profesionales certificados por EFPA determina que resulta prioritario ampliar los límites de deducción en base a las aportaciones a fondos y planes de pensiones. Asimismo, recomiendan ampliar las posibilidades de compensación de las pérdidas patrimoniales del ahorro, reducir el tipo aplicable a las rentas del ahorro y a las ganancias de capital, corregir el efecto de la inflación en la tributación de las ganancias de capital y evitar la doble imposición en la tributación de los dividendos.
  • El informe presenta varias propuestas de reforma para el sistema fiscal, entre las que destacan las siguientes: una reducción significativa del tipo marginal máximo de las rentas del capital, actualmente en el 30% frente al 18% de media en la OCDE y la UE; corrección integral de la doble imposición de dividendos en el impuesto sobre la renta; compensación plena de pérdidas en la base imponible del ahorro, mediante la supresión de los límites cuantitativos y temporales de compensación; corrección plena de la inflación en las ganancias patrimoniales mediante la recuperación de los coeficientes de actualización; elevar el límite de aportaciones a planes de pensiones deducibles en el impuesto sobre la renta hasta 5.000 euros anuales, frente a los actuales 1.500; desarrollar las cuentas ahorro-inversión mediante la deducción en cuota de las aportaciones; y mejorar la tributación de seguros.

Madrid, 6 de julio de 2026. El Instituto de Estudios Económicos ha presentado hoy su monográfico sobre la tributación del ahorro financiero en España y sus posibilidades de mejora, proyecto que ha afrontado de forma conjunta con la colaboración de EFPA España (Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros). En el acto han intervenido entre otros, Iñigo Fernández de Mesa, presidente del IEE; y Santiago Satrústegui, presidente de EFPA España. En el informe han intervenido expertos de las principales entidades y asociaciones de carácter financiero existentes en España, como son, entre otros, Banco Santander, COBAS, AEB, FUNCAS, CECA, UNESPA, INVERCO, CUATRECASAS y KPMG.

La presentación del libro se ha complementado con la participación de algunos de los autores, en concreto Carlos Esquivias, director de Seguros Personales y Fiscal de Unespa; Carlos González, director de Relación con Inversores, Marketing y Comunicación de Cobas; Virginia Arizmendi, directora de Regulación y Public Policy de Inverco; José Manuel Ortiz, presidente del Comité de Acreditación y Certificación de EFPA España; y Margarita Torrent, Economista, actuaria e inspectora financiera; moderados por Joan Pons, secretario de EFPA España.

El estudio señala que el ahorro desempeña un papel fundamental en el funcionamiento de cualquier economía. A nivel macroeconómico, contribuye a la formación de capital, impulsa la productividad y refuerza la resiliencia frente a crisis externas. A nivel microeconómico, permite suavizar el consumo a lo largo del ciclo vital, financiar la adquisición de bienes duraderos y constituir un respaldo ante la incertidumbre. La tributación es uno de los factores que más condiciona las decisiones de ahorro e inversión. Cuando la carga fiscal sobre los rendimientos del capital es elevada, la rentabilidad neta de los productos financieros se reduce, lo que desincentiva la acumulación de patrimonio y dificulta la canalización del ahorro hacia usos productivos. Un diseño tributario incoherente o inestable genera además lo que la literatura económica denomina arbitraje fiscal - los inversores no eligen los activos más eficientes, sino los que reciben un trato más favorable. Por eso, el marco fiscal debe orientarse hacia la neutralidad, la coherencia interna y la estabilidad normativa a largo plazo.

La composición de las carteras financieras de los hogares en España ha evolucionado desde principios de siglo, destacando una caída sostenida del peso de las acciones cotizadas, un peso estable de los planes de pensiones y seguros de vida, y un aumento de la participación, aunque con cierta volatilidad de los fondos de inversión. Además, la mayor preferencia por las cuentas utilizables para pagos son una señal de mayor preferencia por la liquidez, generalmente, asociada a una mayor incertidumbre.

Por su parte, la composición de las carteras financieras de los hogares en función de la renta evidencia una preferencia de las rentas más bajas por productos que ofrecen liquidez y una limitada exposición a los activos con mayor riesgo y rentabilidad. Solo se observa un cambio significativo en la composición de la cartera de activos financieros en las rentas más elevadas, en las que crece de forma importante el peso relativo de las acciones no cotizadas y participaciones. Estas diferencias se pueden explicar por las restricciones de liquidez y la necesidad de disponer de ahorro precautorio de los hogares de menor renta, las barreras de entrada (económicas y de conocimiento) y por el diseño del sistema fiscal, que puede estar incentivando las carteras conservadoras en los tramos bajos. Un ejemplo claro de esta diferencia es el peso que suponen las cuentas y depósitos utilizables para pagos en la cartera de activos financieros, 48% en las rentas más bajas frente a 19% en las rentas más altas.

La comparativa internacional evidencia la elevada presión fiscal nominal en España sobre los productos financieros del ahorro. La tributación conjunta de los beneficios empresariales que soportan en el impuesto sobre sociedades y como dividendos en el impuesto sobre la renta en el momento de su reparto puede sufrir un tipo máximo del 47,5% en España, frente al 38,8% de la media de la Unión Europea. De hecho, el tipo marginal máximo aplicable en el impuesto de la renta por dividendos en España es del 30%, frente a un promedio de 25% de los miembros de la OCDE y un 21% de los países de la Unión Europa. Además, el tipo marginal máximo aplicable en el impuesto sobre la renta a las ganancias de capital en España es del 30%, frente a un promedio de 20% para los países de la OCDE y un 18% para los países de la Unión Europea.

La tributación efectiva del ahorro financiero en España

Con el objetivo de cuantificar el impacto del sistema fiscal en la rentabilidad de una inversión, se ha desarrollado un análisis específico, basada en la metodología de la OCDE, que permite analizar y comparar la tributación efectiva de los distintos productos financieros de España frente a los miembros de la OCDE. La tributación efectiva captura la brecha fiscal total sobre el rendimiento de una inversión marginal, teniendo en cuenta la incidencia efectiva de la fiscalidad sobre la rentabilidad bruta, no solamente el marco legal. En promedio, la tributación efectiva de los productos financieros del ahorro en España es del 22%, claramente superior al 16% del promedio de la OCDE y al 14% de media en la Unión Europea. Es decir, el sistema fiscal de España reduce la rentabilidad neta del ahorro sensiblemente más que en el promedio de los países con los que nos comparamos. En el anexo se detalla la tributación efectiva de los principales productos financieros.

España presenta una carga fiscal relativamente elevada sobre los instrumentos de ahorro más conservadores, especialmente depósitos y bonos públicos, con una tributación efectiva en torno al 30%. Este nivel se sitúa ligeramente por encima del promedio de la OCDE (29%) y de forma más clara por encima de la media de la Unión Europea (25%). Estos datos muestran que el sistema español grava de forma considerable incluso las decisiones de ahorro más prudentes, alejándose de enfoques más neutrales que minimizan distorsiones sobre el capital.

En el ámbito de la renta variable y los fondos de inversión, España también muestra una presión fiscal relativamente elevada, superior a la de economías que han optado por modelos más neutrales y que favorecen una asignación más eficiente de los recursos. Así, las acciones en España tienen una tributación efectiva del 29%, claramente por encima tanto del promedio de la Unión Europea (22%) como del promedio de la OCDE (21%), lo que confirma una presión fiscal relativamente elevada sobre la inversión en renta variable. En cuanto a los fondos de inversión, España registra una tributación efectiva del 27%, también por encima del promedio de la OCDE (24%) y de la Unión Europea (21%).

En los productos de ahorro a largo plazo la divergencia entre países es más pronunciada. La tributación efectiva de los planes de pensiones varía de forma significativa entre los países de la OCDE. Mientras que muchos países ofrecen incentivos fiscales muy intensos (con tipos efectivos negativos que implican que la rentabilidad después de impuestos supera, incluso, a la rentabilidad antes de impuestos), otros adoptan una postura neutra o incluso penalizadora. España se sitúa en el grupo de países con una tributación efectiva del 0%, lo que significa que el tratamiento fiscal es neutral. España se encuentra por encima del promedio de la UE (-23%) y del de la OCDE (-26%), por lo que su tratamiento no es generoso con el ahorro previsional.

En el caso de los seguros unit-linked, España registra una tributación efectiva del 19%, ligeramente inferior al promedio de la OCDE (20%) y algo superior al promedio de la Unión Europea (18%), lo que la sitúa en una posición intermedia-alta dentro del conjunto de los países analizados.

Las prioridades de reforma y mejora de la tributación de los productos financieros según la encuesta IEE/EFPA de mayo de 2026.

El informe también recoge los resultados de una encuesta realizada conjuntamente por el IEE y EFPA, que contó con más de 260 respuestas de profesionales certificados por la Asociación Europea de los Profesionales del Asesoramiento y Planificación Financiera (EFPA) para cuantificar la relevancia de las distintas medidas fiscales asociadas a los productos financieros del ahorro. Entre los resultados destaca que más de un 90% de los profesionales considera que los incentivos fiscales son relevantes o muy relevantes en la elección de los diversos productos financieros. Asimismo, entre los productos financieros del ahorro mejor valorados por los profesionales financieros destacan aquellos situados en el largo plazo, como la recuperación y/o ampliación de los límites para la deducción en base imponible por las aportaciones a fondos y planes de pensiones. Esta preferencia evidencia la desconexión de los incentivos del sistema fiscal español orientados hacia el corto plazo y la liquidez y el consenso de los profesionales financieros hacia la planificación financiera a largo plazo y mayores niveles de rentabilidad del ahorro.

A partir de los resultados de la encuesta se pueden conocer cuáles son las principales prioridades de mejora de la tributación del ahorro de los productos financieros en España, según la opinión de los profesionales expertos del sector. Por orden de prioridad serían las siguientes:

  1. Recuperación y/o ampliación de los límites para la deducción en base imponible por las aportaciones a fondos y planes de pensiones.
  2. Compensación plena de pérdidas de capital con renta del ahorro.
  3. Diferimiento de tributación por reinversión en otros productos financieros.
  4. Tipo reducido de la renta del ahorro a largo plazo.
  5. Tipo reducido de las ganancias de capital a largo plazo.
  6. Compensación plena de pérdidas con la renta general del IRPF.
  7. Tipo reducido de la renta del ahorro general.
  8. Recuperación de los coeficientes reductores de la tributación por el paso del tiempo en las ganancias de capital.
  9. Deducción íntegra por doble imposición de dividendos obtenidos.
  10. Corrección de la inflación en la tributación de las ganancias de capital.

Una propuesta de reforma integral de la tributación del ahorro financiero en España

De este modo, el informe propone una reforma de la fiscalidad del ahorro en España articulada en torno a varios ejes transversales y medidas específicas por producto, que podemos sistematizar en el siguiente decálogo:

  • Una reducción significativa del tipo marginal máximo de las rentas del ahorro y de las ganancias de capital, hasta un nivel inferior al 18%, que es el promedio de la UE, y muy inferior al actual 30% aplicado en España.
  • Corrección integral de la doble imposición de dividendos en el impuesto sobre la renta.
  • Compensación plena de pérdidas en la base imponible del ahorro, mediante la supresión de los límites cuantitativos y temporales de compensación.
  • Corrección plena de la inflación en las ganancias patrimoniales mediante la recuperación de los coeficientes de actualización.
  • Elevar el límite de aportaciones a planes de pensiones deducibles en el impuesto sobre la renta hasta 5.000 euros anuales, frente a los actuales 1.500.
  • Flexibilizar las posibilidades de rescate de los planes de pensiones y someter a tributación como rendimiento del ahorro y no como rendimiento del trabajo la parte correspondiente a la rentabilidad acumulada del mismo, tal y como ya se permite en la tributación de los planes de pensiones en el País Vasco, que tributan a un tipo único del 20%.
  • Para las instituciones de inversión colectiva (IICs), se plantea aplicar el tipo del 1% en el Impuesto sobre Sociedades por compartimento y eliminar el requisito de número mínimo de partícipes.
  • Desarrollar las cuentas ahorro-inversión mediante la deducción en cuota de las aportaciones, y el desarrollo de figuras con sistemas individuales de inversión flexible.
  • Extender al territorio común el régimen fiscal de los Fondos de Inversión a Largo Plazo Europeos (FILPE).
  • Actualizar los límites de aportación de los PIAS y SIALP (sin cambios desde su creación pese a la inflación acumulada), permitir el traspaso de productos unit-linked entre aseguradoras sin tributar, y extender a los seguros de vida las exenciones fiscales aplicables a otros productos de ahorro a largo plazo.